Can Tunis

Un documental imprescindible, así de claro.

Barcelona, 2002, Can Tunis, el ultimo barrio de barracas de la ciutat comtal, vive sus últimas horas de vida. Los vecinos, los yonquis y los policías lo viven con tensión.

Con una naturalidad pasmosa vemos pasar delante de las cámaras personajes de todo tipo, esto no es The Wire, es la realidad.

Juan, que a ojo puede que no tenga más de catorce años, vive con su padre, sus ocho hermanos y sus innumerables sobrinos. El chaval es el verdadero protagonista de esta obra documental de Paco Toledo y José González Morandi, que cámara en mano se pasan una temporada en el peor barrio de Barcelona.

Como si fuera el oeste más lejano, los niños van por la calle armados con palos y piedras, conducen coches robados, fuman con ansiedad y beben cerveza.

Asistimos a bodas gitanas (impresiona ver como la casa se convierte, para la ocasión, en el camarote de los Hermanos Marx), peleas de críos, manifestaciones por una vivienda digna y muchos yonquis en busca de su dosis.

Lo mejor del documental es que no busca el morbo gratuito; lejos de los celebres Callejeros de Cuatro, esta obra lo único que hace es poner la cámara. No hay preguntas, no hay guión, no hay provocación.

Notas que la cámara pasea por las calles de Can Tunis, sin más. Retransmitiendo, por así decirlo, el desahucio de las últimas familias que quedan antes de la demolición total. Conocemos la vida (o bidón que diría mi madre) de unos outsiders de libro, que por el motivo que sea, se encuentran viviendo de esta manera, entre drogas, hurtos y entrando y saliendo de la cárcel.

Lo mejor de todo es que esto pasa (o pasaba) en una ciudad tan moderna como Barcelona. Lejos de la cara más cool de la capital catalana existen barrios como este, donde el tiempo parece haberse parado. Una especie de aldea gala de drogas y delincuencia que resiste al imperio de lo bonito y lo correcto.

Benvinguts a Barcelona!

El fundador y editor jefe de Los de la Bici es un apasionado del cine y de los cómics, de la butifarra del Montseny y del chorizo de Valladolid. Su número mágico es el 5, y es capaz de muchas cosas: entreteneros con sus racconti y curaros el dolor de espalda. Fisioterapeuta, acupuntor, futuro osteópata y, ante todo, filántropo.

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