Martí Andiñach

retratista

LDLB – Cuéntanos, ¿en qué consiste tu trabajo? 

M.A. – Como fotógrafo, en estos últimos dos años me he especializado en la técnica del colodión húmedo, una de las primeras técnicas fotográficas de la historia y que se practica hoy en día de la misma manera que entonces. Con ella, entre otras cosas, estoy tratando de recuperar la idea del oficio del retratista con un local en pleno corazón del Raval de Barcelona.


LDLB – ¿Que fue lo que hizo que optaras por trabajar con una técnica creada en 1850?

M.A. – Desde mi primera toma de contacto con la fotografía hasta ahora, se podría decir que he ido haciendo una continua regresión al pasado. Fui pasando del digital al analógico y de éste a formatos cada vez más complejos. Al final, donde me he acabado sintiendo más cómodo es en lo artesanal y lento de la técnica.


LDLB – ¿Cuáles son tus referentes en este campo?

M.A. – Para mi los referentes actuales son Israel Ariño y Sally Mann. Ambos polifacéticos, han sabido llevar el colodión húmedo a un lenguaje totalmente actual, abrazando sus limitaciones y jugando con sus rasgos característicos. A la vez, como colodionista que trata de comer y pagar sus facturas con el retrato, siempre es una inspiración ver trabajar al otro lado del océano a Giles Clement o a Adrian Whipp (conocido como ‘Lumiere Tintype’).


LDLB – Imaginamos que conseguir un equipo fotográfico para reproducir esta técnica no debe ser tarea fácil. ¿Algún elemento de los que usas es de fabricación artesanal?

M.A. – El colodión realmente se podría practicar hasta con una réflex de 35mm adaptada! Pero sí que es verdad que se requiere todo un equipo de laboratorio y estudio muy dedicado. Tanques para los líquidos con una inclinación determinada, soportes para recostar la cabeza de los modelos mientras “resisten” exposiciones de varios segundos… Todo, hay que decirlo, lo consigo de un maestro en el tema que tenemos justo en casa: Rafel Forga, de ‘Wetplatewagon’.


LDLB – Lo que nos propones es un viaje a la infancia de la fotografía. ¿Como reaccionan tus clientes a la hora de vivir el proceso del colodión?

M.A. – La característica principal del colodión es que hay que preparar desde cero cada placa al momento de la toma, lo que permite al modelo vivir en proceso entero, desde su sensibilizado hasta el positivado de la placa, momento que se puede vivir en directo. En su momento, algunos europeos pensaron que esto les robaba parte del alma. Ahora tal vez no lo pensamos, pero acostumbrados como estamos al digital, este momento tiende a alucinarnos igualmente!


LDLB – ¿Cuánto se tarda en realizar un retrato con esta técnica?

M.A. – Si vamos “a saco”, sin prepararnos mucho la composición, de unos 10-15 minutos no bajamos. Es lo que se necesita principalmente para emulsionar la placa, sensibilizarla a la luz, hacer la exposición, revelarla… Si cuando terminamos la foto queremos hacer otra, ¡vuelta a empezar!


LDLB – Al trabajar con una técnica artesanal y totalmente manual se obtienen unos negativos únicos; ¿Cuánto duran en el tiempo?

M.A. – Dependiendo del soporte con el que trabajemos, tanto podemos obtener negativos como positivos, pero todos ellos únicos. Un archivero te diría que la durabilidad depende de muchísimos factores, pero hoy en día conservamos placas que acumulan 165 años de historia en perfectas condiciones. Esto quiere decir que pueden llegar a vivir mucho más!


LDLB – ¡Tu oficio tiene un aire misterioso! ¿Te sientes un mago o tal vez un alquimista?

M.A. – Jaja un poco de todo y de nada! Aunque siempre es divertido acompañar el proceso como si fueras un feriante de la época, al final es un proceso químico que me gusta explicar paso a paso a quien lo está presenciando. Inevitablemente eso sí, el proceso tiene su magia. Una vez retraté a una profesora de química que me insistió en que no tratara de decirle que aquello era química: ¡aquello era magia!


LDLB – A la hora de trabajar, ¿prefieres la intimidad del estudio o la intensidad del trabajo al aire libre?

M.A. – Realmente nunca he sido de trabajar en estudio. Aunque siempre he admirado el retrato por encima de cualquier otra disciplina, a la hora de trabajar siempre he preferido la naturalidad del “aire libre”. El problema viene cuando para hacer una foto al aire libre, tienes que salir con tu carreta fotográfica a cuestas! Cámara, laboratorio portátil, botellas de químicos…


LDLB – ¿Cuáles han sido las condiciones más difíciles en las que has trabajado?

M.A. – Trabajo bastante en ferias y mercados, y siempre son un reto: a lo largo del día cambian la temperatura, la luz, la humedad… Todos factores importantes a la hora de trabajar en colodión. Lo que te servía para la mañana te deja de servir pasado el mediodía, y tienes que ir variando constantemente tu forma de trabajar.


LDLB- Hoy en día nos hemos acomodado demasiado a las ayudas técnicas como el autofocus o los sistemas de estabilización. ¿Cuáles son los trucos de un buen colodión? 

M.A. – Te diría que trabajar en colodión ya es en sí un truco para hacer mejores fotografías. Como dices, acomodarnos en los automatismos nos puede dificultar mucho la tarea de aprender a fotografiar, de aprender a mirar. Poder disparar las fotos que quieras, poder borrar, ver por una pantalla lo que vas haciendo… Creo que autolimitarse es una manera muy interesante de afrontar el proceso fotográfico de una manera mucho más activa.


LDLB – Más allá del vidrio, ¿sobre que soporte puede aplicarse esta técnica centenaria?

M.A. – Comúnmente el colodión se trabaja tanto en metal como en cristal. Aun así, puedes encontrar artistas que hoy en día están atreviéndose con soportes más diversos: culos de latas/botellas, minerales… Bettina Speckner hace joyas emulsionadas con colodión!


LDLB- ¿Tienes pensado investigar otros procesos fotográficos artesanales? 

M.A. – Algo más adelante, pero si! Desde no hace mucho, con una amiga fotógrafa con la que compartimos afinidad por los procesos decimonónicos, Helena Aguilar Mayans, hemos estado hablando de la posibilidad de ponernos entre los dos con alguna técnica como el carbón transportado o el platino-paladio.


LDLB – ¿Qué fotógrafo actual entre tus favoritos nos recomendarías? 

M.A. – Si por actual puedo nombrar a alguien del s.XX, indudablemente mencionaría a Richard Avedon. Ningún otro fotógrafo ha conseguido emocionarme de la manera que lo han logrado muchos de sus retratos. Puede sonar a recomendación de primero de escuela de fotografía, pero no creo que nunca tenga otro fotógrafo por encima de él en mi Top 10.


LDLB – Y por último pero no menos importante, ¿qué relación tienes con las bicis?

A.M. – Pues ésta pregunta sí que es buena! Porque a mis 27 años, hace sólo unos 3 o 4 meses que aprendí a ir en bicicleta, y todo fue por el perro que adoptamos! (con el que es la única manera de cansarlo). Eso sí, además… no descarto hacerme un laboratorio portátil a pedales!

Wet Plate Studio

retratista

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