The Iron Lady

En The Iron Lady, Lloyd ha querido contar dos historias paralelas de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher (de soltera apellidada Roberts, hija de tendero de Grantham y nacida en 1925): su demencia senil que padece en la actualidad y los recuerdos, cada vez más vagos, de su vida personal y política.

Es una recreación más de Streep, quien interpreta a Thatcher, sin atisbos de quererla ridiculizar. Vemos a su marido, el gran calzonazos y comodón Dennis Thatcher, interpretado por un simpático Jim Broadbent (Moulin Rouge, Harry Potter, The Young Victoria), a su hija Carol, quien soporta la demencia de su anciana matrona, interpretada por Olivia Colman (Hot fuzz, Peep show), y muchos políticos de una Gran Bretaña que, desde el film, parece que necesitase el carácter de Maggie para salir de un caos económico, social y político que vivía ese país en la década de 1970.

Streep, the golden actress.

La caracterización, el maquillaje, las interpretaciones, son más que correctas. La banda sonora chirría un poco, parece no tener lógica, aunque a veces, en algunas pelis, es lo de menos.

iron lady

Nuestro consejo para el espectador, sin embargo, es que, si no conoce la historia de la baronesa Thatcher, lea, estudie, conozca quién fue la primera mandataria mujer del Occidente del siglo XX, una conservadora enamorada de las teorías de Friederich von Hayek (economista de la Escuela de Viena de la década de 1930), gurú de la economía del libre mercado que, con las décadas, se traduciría en la economía neoliberal de choque que Maggie y su homólogo americano, el actor de westerns Ronald Reagan, imprimieron en sus países, causando muchos estragos a corto y largo plazo. Thatcher fue elegida para “resolver” una crisis económica, y fue echada de la política por sus correligionarios por, entre otras cosas, una crisis económica que ya no supo “resolver” como se debía.

Si el espectador no conoce a Maggie, debe conocer su historia. Si el espectador no quiere conocer a Maggie y quiere ver un biopic político de una señora con férreas convicciones y (a veces) tiránicas maneras a modo de feminismo barato, entonces puede deleitarse con una nueva actuación sensacional de Meryl Streep, la Golden Actress de nuestra era.

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