The Hunger Games

Suzanne Collins (1962) es una prolífica autora de best-sellers americana, guionista y dramaturga que en su haber ha escrito dos series de novelas. Por una parte tenemos los cinco libros de The Underland Chronicles (2003-2007), y por otra los tres de The Hunger Games (2008-2010).

Este 2012 aparece una nueva franquicia de películas para adolescentes, después de las ocho pelis sobre el mago británico Harry Potter (2001-2011) y los cuatro vómitos vampírico-licantrópico-crepusculares (2008-2011).

La nueva franquicia adolescente proviene de la serie de los Juegos del Hambre de Suzanne Collins y contará en total con cuatro filmes, adaptaciones de los tres libros (el tercero tendrá una Parte Uno y una Parte Dos, ¿les suena?).

Este 2012 aparece la adaptación del primer volumen de la serie The Hunger Games, cuyo título es, nada menos que The Hunger Games. Y, ante la escéptica mirada del snob-anti-idioteces-para-niñatas, no es una película “sólo para adolescentes”. Es un film “para adolescentes ma non solo”.

Los Juegos del Hambre es el título de un show que el Capitolio, órgano colegiado que preside Panem (lo que queda de Estados Unidos de América después de una catástrofe), organiza para que una chica y un chico de cada uno de los doce Distritos –regiones– del país luchen a muerte en un bosque teledirigido para recordar al pueblo cuán terrorífica fue la catástrofe que hizo que el Capitolio creara Panem.

Los protagonistas de esta película son las y los jóvenes actores, empezando por Jennifer Lawrence (Kentucky, 1990) y Josh Hutcherson (también nacido en Kentucky, pero en 1992), además de Liam Hemsworth (cuñado de la Pataky y nacido en Melbourne en 1990).

Pero están acompañados, nada más y nada menos, por Donald Sutherland (Canadá, 1935), Stanley Tucci (NY, 1960), Elisabeth Banks (Massachussets, 1974), ¡Lenny Kravitz! (no han leído mal, no: el rockero nuevayorqués nacido en 1964 tiene un papel secundario relevante), Toby Jones (Oxford, Inglaterra, 1967), y Woody Harrelson (Texas, 1961). Todos ellos, pues, le confieren a esta cinta de Gary Ross (1956; director esporádico) más fuerza aún: desde la solemnidad del político que encarna Sutherland, al histrionismo del presentador televisivo que hace Tucci (junto a un copiloto en las vestiduras de Jones), la coquetería de Banks o el carisma de gamberro de Harrelson.

Es un film “para adolescentes ma non solo”.

Ross comienza con un metraje rápido, como si fuera casero, metiéndonos lentamente en el contexto, para finalmente lanzarnos durante tres cuartos de hora en las peripecias de Katniss Everdeen dentro de los Juegos.

La fotografía y los efectos especiales son los de cualquier película comercial actual que pretende recaudar millonadas de dólares y euros (es número uno en taquilla USA desde hace semanas), la banda sonora busca ser épica, y el fin es, nada más y nada menos, que el espectador se lo pase bien mirando una nueva franquicia fantástica del cine de nuestros borrascosos tiempos.

Suponemos que entre 2013 y 2014 aparecerá el segundo filme: Catching Fire. Y entre 2014 y 2016 el tercero: Mockingjay, dividido en dos partes. Las babas de las niñas y las no tan niñas (y de los niños y los no tan niños) son el elixir de la eterna juventud capitalista del monstruo llamado Hollywood.

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