El rincón de Fierabrás

Cuando en la tarde languideces, curioso lector, contemplando el lento renacer de las sombras, mano sobre mano, sin un proyecto que te llene de entusiasmo, apretando los dientes ante unas ruinas que, ¡ay, ay y ay!, son el futuro que alguien te prometió… Es decir, que cuando te sientas acosado por las acechanzas de un inabarcable aburrimiento, debes recordar que tienes a tu alcance el sólido refugio de esta sección: El rincón de Fierabrás te invita a realizar reflexivas micro-lecturas de citas y textos breves seleccionados por nuestro sesudo y filantrópico colaborador. Pretenden ser una especie de talismán o amuleto virtual con el que el lector atento rechace los cotidianos asaltos de la omnímoda tontería. Y es que la cosa va en serio, amigos.

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