Castro

Condenadme, no importa, la historia me absolverá

Estas fueron las famosas palabras que Fidel Castro pronunció durante el juicio en el que se le condenaría a quince años de cárcel por liderar un levantamiento armado contra Batista. Pero eso  solamente sería el inicio de una larga ‘revolución’ que dura hasta nuestros días.

Tras ofrecernos una peculiar y humorística imagen del cantautor Johnny Cash, el alemán Reinhard Kleist vuelve a la carga con otra biografía en viñetas; se trata de Castro, en la cual un joven periodista viaja a Cuba con la misión de informar sobre las actividades del histórico líder.

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Rápidamente y sin explicarse como, el reportero se ve envuelto en los acontecimientos de la revolución y de ésta manera tiene la oportunidad de vivir los eventos y experiencias de la época desde su personal punto de vista.

Obviamente, aunque en un primer momento pueda dar esa impresión, el protagonista de ésta novela no es el muchacho sino el mismo Comandante, que muchas veces y en primera persona, nos describe la forma en que redactaba sus discursos, las ordenes que emitía durante la preparación de algunas escaramuzas…

Precisamente durante la lectura de éstos fragmentos nos damos cuenta de que Castro es una novela gráfica realmente bien preparada y muy documentada, con una base histórica excepcional apoyada y supervisada por Volker Skierka quien, a parte de ser el biógrafo del revolucionario, firma un estupendo prólogo en éste tomo.

El que fuera Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba siempre ha sido un personaje polémico, por lo que tiene tantos seguidores como enemigos declarados, pero el autor del libro no pretende posicionarse en ninguno de los dos bandos, sencillamente desarrolla el objetivo de informar acerca de la Revolución Cubana y sus máximos exponentes.

Kleinst intenta definir que tipo de persona era Castro, de dónde venía y como se forjó su carácter, aunque también hace hincapié en los problemas que generó el ‘proceso’ revolucionario, como el papel que jugaban los artistas o la notable ausencia de la libertad de prensa.

¡Leedlo y decidid por vosotros mismos si éste personaje merece la condena o la absolución!

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