Billy Lynn’s Long Halftime Walk

Ang Lee se apunta una buena peli sobre soldados con esta Billy Lynn’s Long Halftime Walk, que en España apareció simplemente con el nombre del protagonista, el soldado Billy Lynn. Ang Lee, quien ha ganado dos Oscars (con Broadback Mountain y Tigre y dragón) nos presenta el homenaje que le hace un estadio de fútbol americano al joven héroe Billy Lynn, interpretado por el británico Joe Alwyn. Desde el punto de vista de este jovenzuelo texano de cabello dorado, ojos azules y cara de nene que jamás ha roto un plato, el realizador taiwanés nos presenta su adaptación de la novela homónima de Ben Fountain. Estamos en 2004, y Billy y su equipo Bravo de los marines van a presenciar un homenaje repleto de fuegos artificiales, bailes, himnos… un espectáculo que los convierte en espectáculo.

Billy Lynn’s

Billy es un héroe sin pretenderlo, solo hacía su deber, su servicio en la guerra de Irak. Paralelamente a la histeria del espectáculo en ese estadio de fútbol americano, Billy recuerda sus momentos en el frente, junto al afectuoso y amable sargento Shroom (un Vin Diesel dramático que debería aparecer más a menudo) y al severo pero leal sargento Dime (Garrett Hedlund).

El joven soldado siente un dolor agudo cada vez que recuerda la guerra, a la que echa de menos cuando se da cuenta de que lo utilizan para atizarla, para que continúe. El largo camino de la mitad del partido, en inglés long halftime walk, tiene que ver con el momento en que los soldados Bravo deben aparecer ante la muchedumbre mientras cantan las Destiny’s Child, en una apoteosis espectacular donde Billy –y el espectador– contrastamos las distintas realidades que nos presenta el metraje: la guerra vivida y la guerra percibida.

Billy Lynn’s

Acompañan a Alwyn, que aparece en su primer filme, otros secundarios solventes como Steve Martin, quien no se dio cuenta de que el actor protagonista era en realidad inglés porque el chaval prefirió hablar con acento tejano durante la filmación de la peli; Chris Tucker (que reaparece en la gran pantalla después de cuatro años de paro), y la vampira Kristen Stewart, quien intenta dar un giro serio a su carrera después de los mierdolos crepusculares de hace unos años. Cabe también mencionar a Mason Lee, hijo del director, y quien apareció en la segunda parte de Resacón.

Como gran parte de la filmografía de Ang Lee, Billy Lynn posee también una narrativa que trata su temática con mucha delicadeza. Aunque hay momentos del metraje que pueden parecer aburridos, este filme es interesante en cuanto enseña la lectura espectacular de la guerra, esto es, la guerra como espectáculo, tanto en casa como en el campo de batalla. No posee un guion esbelto ni extremadamente original, y su banda sonora es muy normal. No pretende ser una película ambiciosa, sino que parece ser simplemente un homenaje del realizador taiwanés a los marines.

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